El precio de la guerra

Los costos de la guerra los paga el que construye, no el que la declara.

El precio de la guerra — varilla de acero transformándose en misil, clavada en concreto agrietado con monedas y billetes dispersos

Pulso del Mes

Lo que pasó, lo que importa, lo que no te dijeron.

01 Irán — Día 39 4
02 T-MEC en julio 4
03 Acero atrapado 7
04 Mercado Industrial: Sin luz 10
05 Fibra MTY levanta $500M 17
06 Monterrey y el Mundial 14
07 Santa Fe: 1 de cada 4 oficinas vacías 15
08 ¿Por qué no puedes comprar casa a los 30? 18
09 La Generación E(xpat) 20
10 Homex: $3,300M en casas fantasma 24
11 Indicadores del mes 29
Posición MASA · Abril 2026

Construir en México se va a encarecer.
Nadie está listo.

Tres cosas pasaron al mismo tiempo. Ninguna estaba en el presupuesto de ningún desarrollador.

El acero no tiene de dónde llegar barato. El petróleo mueve todo y está en $115. Los albañiles cobran más porque el nearshoring les da opciones. Tres flancos al mismo tiempo.

MASA estima que construir en México va a costar entre 12% y 18% más antes de que termine Q3 2026.

Lo que significa si ya compraste

Tu propiedad vale más de lo que piensas. Construir algo equivalente hoy cuesta más que lo que pagaste. Eso es plusvalía real — no la del PowerPoint de la desarrolladora.

Lo que significa si estás esperando

Esperar no se está abaratando. Cada mes que pasa, el costo sube. Y a diferencia de una burbuja — que puede reventar — un aumento por aranceles y energía es estructural. No se revierte con un tweet.

La predicción MASA

El metro cuadrado industrial en Bajío sube entre 8% y 12% antes de Q3 2026. No por demanda. Por costos. El desarrollador que no ajuste precios va a perder dinero. El que sí los ajuste va a perder velocidad de venta. Bienvenido al 2026.

(El mes que viene reportamos si acertamos.)

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Mundo→México · Abril 2026

La guerra que no ves te va a cobrar en metros cuadrados

Un canal de 33 kilómetros entre Irán y Omán. Por ahí pasaba el 20% del petróleo del mundo. Desde el 4 de marzo, está cerrado. El barril subió 60% en un mes — el salto más grande en la historia.

Eso es la causa. Ahora el efecto. El petróleo no es solo gasolina. Es el costo de mover cada tonelada de cemento, cada camión de varilla, cada revolvedora. Cuando el petróleo sube 60%, sube todo lo que necesitas para construir.

¿Quién gana? ¿Quién pierde?

GANAN USA · RUS · BRA · NOR · CAN · MEX
Los países que producen petróleo fuera de Ormuz — Estados Unidos, Rusia, Brasil, Noruega, Canadá. En México, Pemex vende su crudo más caro. Pero esa ganancia de Pemex no llega al que está pagando diesel para mover materiales a la obra.

PIERDEN EUR · JPN · IND
Europa, Japón, India. Y — irónicamente — cualquier constructor del mundo, incluidos los mexicanos.

El T-MEC: la bomba silenciosa

Mientras todos miran Irán, la fecha que debería preocuparte es julio 2026.

Se revisa el T-MEC — el tratado que hace legal todo el nearshoring. Trump dijo que es “irrelevante.” Si se debilita, los $5,800 millones de inversiones de enero se congelan.

MASA no cree que el T-MEC desaparezca — hay demasiado dinero americano en México. Pero la incertidumbre ya está frenando decisiones. Y entre ahora y julio, eso no mejora.

¿Qué hacer con tu dinero frente a la subida de precios de construcción?

Ya tienes propiedad para rentar: Menos construcción nueva = menos oferta = tu renta se sostiene.

Estás esperando para comprar: El precio sube por costos, no por especulación. No hay burbuja que reviente. Esperar cuesta dinero.

Estás en industrial: Cierra antes de julio si puedes. Después del T-MEC, negocia.

Estás en residencial CDMX: La oferta nueva va a caer porque construir es más caro. Si tienes posición, sostenla.

Lightbulb con casa
Infografía: El Doble Muro del Acero — México atrapado entre aranceles propios y de Trump
A Fondo · Abril 2026

¿Quién se está haciendo rico con el acero caro?

El CEO de Ternium asesora a Ebrard. Ebrard pone aranceles que eliminan la competencia de Ternium. Ternium abre su planta más grande en la historia. ¿Coincidencia?

El acero en México subió 20% en un año. Los desarrolladores absorben el golpe. Los compradores pagan más. Pero nadie pregunta lo obvio: si el acero cuesta más,

¿quién se está quedando con ese dinero?

Vamos a nombrar nombres.

El amigo del presidente

Paolo Rocca es dueño de Techint, el conglomerado ítalo-argentino que controla Ternium. Es uno de los hombres más ricos de Argentina.

En 2019, Rocca se reunió en privado con AMLO en Palacio Nacional. La Política Online lo describe como “gran amigo” de López Obrador. Infobae reportó que AMLO “celebró la confianza de Techint en México.”

Lo que la foto no muestra: Rocca llegó a esa reunión con prisa. La justicia argentina lo tenía acorralado por un caso de sobornos vinculado a un gasoducto. Necesitaba la imagen con un jefe de estado que le dijera al mercado: “tranquilos, sigo siendo bienvenido.” AMLO se la dio. La Política Online lo escribió sin rodeos: Rocca “buscaba una foto con AMLO para tranquilizar a inversores.”

Un hombre perseguido por la ley en su propio país, sentado en Palacio Nacional, sonriendo junto al presidente de México. El mismo hombre cuya empresa hoy es la más beneficiada por la política arancelaria del gobierno que AMLO dejó.

Y había más detrás de esa sonrisa. Ternium estaba importando acero chino barato a México. ArcelorMittal (su principal competidor) los acusó formalmente de prácticas desleales. El gobierno de AMLO abrió la investigación.

Lee eso otra vez.

El amigo del presidente importaba acero chino barato cuando le convenía. Cuando dejó de convenirle — porque estaba por abrir su planta de $3,200 millones que produce lo mismo localmente — Ternium fue quien pidió formalmente al gobierno la investigación antidumping contra el acero asiático. El gobierno la abrió. Ebrard puso los aranceles. Permanentes.

Ternium hoy dice públicamente que “no compra acero de China.” Puede ser cierto — ya no lo necesita. Está a punto de producirlo en Pesquería. Pero el resto del mercado sí lo necesitaba. Y ya no puede comprarlo.

Si tú hubieras importado acero chino, te habrían cobrado 50% de arancel. Si tú le hubieras pedido al gobierno que eliminara a tu competencia antes de abrir tu planta más grande, te habrían dicho que no tienes cita. Pero si tu CEO asesora al secretario de Economía y tu dueño tomó café en Palacio Nacional — las reglas se escriben en privado y se publican después.

Ya lo sabes: en México, las reglas del mercado las escribe el que tiene el teléfono de Ebrard.

El asesor del secretario

Avancemos a 2026. Máximo Vedoya, CEO de Ternium en México, se reunió con Sheinbaum y con Ebrard. El Heraldo de México reportó que Vedoya “asesora a Ebrard en las negociaciones comerciales con Estados Unidos.”

En marzo de 2026, Ebrard anunció en la Asamblea de Canacero que los aranceles al acero asiático se renuevan de forma permanente. Vedoya lo celebró públicamente: “La administración de Sheinbaum se está dando cuenta del problema.”

¿El problema de quién?

El competidor que desapareció

Mientras Ternium recibía aranceles que eliminaban su competencia importada, su principal competidor doméstico estaba siendo destruido.

AHMSA — Altos Hornos de México — era el mayor productor integrado de acero del país. Su dueño, Alonso Ancira, le vendió una planta chatarra a Pemex por $475 millones durante el gobierno de Peña Nieto. Un robo con factura.

AMLO lo persiguió. Lo arrestaron en España. Lo extraditaron en 2021. Justo.

Pero lo que pasó después es lo que importa: AHMSA entró en espiral. Dejó de operar en 2023. Fue declarada en quiebra en febrero de 2025. Miles de empleos perdidos en Monclova.

El gobernador de Coahuila lo dijo sin filtro: AMLO “hundió a AHMSA por un pleito personal con Ancira.”

Conecta los puntos

El acerero del PRI (AHMSA) fue destruido. El acerero de la 4T (Ternium) se quedó solo en el mercado. Cambió el gobierno, cambió el favorito, el negocio es el mismo.

La competencia importada fue eliminada por aranceles permanentes puestos por un secretario asesorado por el CEO de Ternium.

Ternium abre su planta más grande en la historia — $3,200 millones de dólares en Pesquería, Nuevo León — justo cuando no tiene competencia doméstica ni importada.

MASA no acusa de corrupción. Son hechos públicos. Reuniones documentadas. Declaraciones en medios. Timings que se alinean con precisión quirúrgica.

La pregunta no es si es legal. Probablemente lo es.

La pregunta es: cuando compras varilla para tu siguiente obra, ¿estás pagando precio de mercado — o el precio de un mercado que alguien diseñó?

¿Y si esto es permanente?

Los aranceles mexicanos son permanentes. Los de Trump llevan un año y los duplicó. AHMSA no vuelve hasta 2027. Ternium no tiene incentivo para bajar precios.

Esto no es un pico. Es el nuevo piso.

El desarrollador que está cotizando proyectos a entregar en 2028 con costos de acero de 2025 va a tener el mismo problema que tuvo Homex: prometer algo que las matemáticas no permiten.

(Para ver qué le pasó a Homex — a una escala de $3,300 millones — ver “Autopsia” en esta edición.)

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Mercados · Bajío, abril 2026

8 de cada 10 parques industriales están detenidos. No por falta de dinero. Por falta de luz.

El nearshoring trajo $5,800 millones en enero. Thor Urbana puso $3,400M. GM puso $1,000M. Todos quieren construir en México. Pero hay un problema que nadie pone en el render ni en el pitch de inversión:

No hay suficiente electricidad.

La AMPIP — la asociación que agrupa a los parques industriales de México — lo dice sin filtro: 8 de cada 10 proyectos de parques industriales están detenidos por falta de suministro eléctrico. No por permisos. No por dinero. Por KVAs.

KVA es la unidad de potencia eléctrica que necesita una nave industrial para operar. Sin KVAs suficientes, puedes tener el terreno, el techo, el inquilino firmado — y no puedes prender las máquinas. Es como tener un coche sin gasolina.

¿Por qué no hay luz?

Porque la CFE no puede. El sistema eléctrico nacional está al límite. México tiene más de 477 parques industriales con demanda superior a 13,000 megawatts. Para el nearshoring necesita agregar 2,500 MW adicionales. Y hacia 2028, AMPIP proyecta un déficit del 18.4%.

El 91% de los parques industriales en México tuvo fallas de suministro eléctrico en 2023. No el 20%. No el 50%.

El noventa y uno por ciento.

En el Bajío — Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes — la situación es peor. La CFE reconoció que enfrenta “dificultades para cubrir la demanda” en polos como Guanajuato y Querétaro. Hay parques que esperan más de un año para recibir suministro. Proyectos que se posponen o reducen su escala porque simplemente no hay energía.

En 2026, Querétaro vivió mega apagones programados en colonias y parques industriales. La CFE dice que es “por modernización.” La realidad es que el sistema no da.

¿Cómo consiguen energía los que sí construyen?

Aquí es donde la historia se pone interesante.

La CFE lanzó cinco “paquetes energéticos” para parques industriales. Suena bien en el boletín de prensa. En la práctica, funciona así: tú como desarrollador tienes que ir a negociar directamente con CFE qué paquete aplica para tu parque. Puedes pedir generación con gas, con diésel, con solar, o con un esquema híbrido. Pero las subestaciones y las líneas de transmisión son exclusivas del Estado. No puedes construir las tuyas.

Es decir: puedes generar tu electricidad, pero para llevarla de la planta a tu nave necesitas la infraestructura de CFE. Y CFE decide cuándo, cómo y a qué precio te la construye.

¿El resultado? Los parques con mejores conexiones políticas consiguen suministro antes. Los demás esperan. En un mercado donde la vacancia es de 4.8% y la demanda se desborda, la diferencia entre tener luz y no tenerla es la diferencia entre cobrar renta y tener un terreno baldío.

La CFE invirtió $882.7 millones de pesos en infraestructura eléctrica del Bajío — cinco subestaciones, dos alimentadores, una línea de transmisión de 167 km. Pero la AMPIP dice que necesitan 2,434 MW adicionales. Las cuentas no dan. Ni de cerca.

El dato que el desarrollador no te dice

La nueva regla del mercado industrial mexicano ya no es “ubicación, ubicación, ubicación.” Es “energía, energía, energía.” En 2026, un proyecto sin solución energética pactada no consigue financiamiento. Punto.

Antes de invertir en cualquier nave industrial en el Bajío, la primera pregunta no es precio por metro cuadrado. Es: ¿cuántos KVAs tiene asegurados este parque? Si el desarrollador no te puede responder con un contrato de CFE en la mano, estás comprando un cascarón sin motor.

El 35% de las inversiones industriales entre 2024 y 2026 enfrenta riesgo de retraso o cancelación por falta de energía. Ese es el número que nadie pone en la presentación de ventas.

Radar

CFE Bajío: 5 subestaciones nuevas, pero déficit sigue en 18.4% proyectado a 2028  |  DeAcero inaugurando planta en la región — ella sola va a consumir una cantidad enorme de KVAs  |  Revisión T-MEC en julio: si sale mal, la presión sobre la red baja; si sale bien, el déficit se agranda

El Bajío industrial sigue siendo la mejor apuesta en México. Pero ya no alcanza con preguntar por vacancia y precio. Pregunta por KVAs. Si el parque no tiene energía asegurada, no es inversión — es esperanza. Y la esperanza no paga renta. — MASA

Infografía: El Cuello de Botella Invisible — crisis eléctrica industrial en México
Mercados · Ciudad de México, abril 2026

Cap rate de 4.2%. Tu cuenta de ahorro paga más.

El metro cuadrado en CDMX llegó a $57,975. En Polanco y Roma pasa de $75,000. Pero aquí viene el dato que nadie en Roma quiere escuchar: el cap rate promedio de CDMX es 4.2%. El de Roma Norte es 2.9%.

En español: si compras un depa en Roma para rentar, tu rendimiento anual es menor que una CETE. No estás invirtiendo. Estás apostando a que suba más. Eso se llama especulación con escrituras.

¿Dónde sí hay rendimiento? Doctores: 7.5%. Portales Norte: 7.2%. Narvarte: 6.8%. Las colonias que no salen en Instagram pero donde las cuentas sí cuadran.

Las que dan likes vs las que dan rendimiento — cap rate por colonia CDMX

Y hay algo más: 190,107 extranjeros viven en CDMX — creció 65% en seis meses. Venezolanos, colombianos, americanos, argentinos. Todos concentrados en Roma, Condesa, Juárez. Eso presiona rentas en esas zonas, pero también infla precios de compra. El extranjero paga en dólares y no le importa el cap rate. El inversionista mexicano que compite contra eso está jugando en desventaja.

El argumento a favor de CDMX sigue: la oferta nueva cayó 9.8% y va a caer más. Construir es más caro. Menos departamentos entrando al mercado = rentas más firmes.

Deja de comprar en Roma. Las cuentas no dan. Doctores, Portales y Narvarte siguen siendo donde el flujo es real. Si ya tienes posición en CDMX, sostenla — la escasez de oferta te protege. — MASA

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Mercados · Monterrey, abril 2026

70 días para el Mundial. $150 mil millones comprometidos. Las obras van retrasadas.

Monterrey prometió $150 mil millones en obras para el Mundial. Metro nuevo, carreteras, Parque Fundidora renovado, parque acuático de 80 hectáreas. 4 partidos. 400,000 visitantes. Samuel García dijo que el “90-95% de la obra estaría lista para mayo.”

Faltan 70 días. Esto es lo que hay:

Lo que sí está listo

Estadio BBVA: 92% de avance. Cancha híbrida nueva, suites VIP, iluminación LED. Ya pasó la prueba del Repechaje Intercontinental en marzo con buena evaluación de FIFA. Inversión privada de FEMSA. Este no preocupa.

Parque Fundidora (Fan Fest): $133 millones invertidos. Será el Fan Fest más grande del Mundial a nivel global — 120,000 personas diarias durante 21 días. WiFi, cámaras, señalética nueva. Va bien.

Parque del Agua: 80 hectáreas, 70% de avance. Debería llegar.

Lo que no va a estar listo

Metro Líneas 4 y 6: La gran promesa. 34 km que duplicarían el sistema. Avance real: 71-85% según la fuente. No estarán listas. Solo se pondrá en operación un tramo de 11 km para “pruebas de demostración” sin acceso al público. Fecha real de entrega: 2027. Las estaciones de la Línea 1 — Fundidora, Y Griega, Lerdo de Tejada — aparecen sin trabajadores visibles.

Conexión aeropuerto-estadio: No existe. No hay transporte público directo. 40 minutos en coche. La Línea 6 eventualmente conectará al aeropuerto, pero no para el Mundial.

Carreteras nuevas: No se construyeron. Las “acciones” se limitan a un programa de limpieza cosmética — retiro de basura y pintura en carreteras existentes.

La verdad incómoda

Monterrey va a recibir un Mundial con la misma infraestructura de transporte que tenía antes. Las obras del Metro — las que iban a transformar la ciudad — quedaron para 2027. Los 32 km de obra abierta generan caos vial en 3 municipios. Y la cifra de $150 mil millones del gobierno estatal no tiene desglose público verificable.

La zona del Estadio BBVA cotiza a $32,000/m². San Pedro — a 15 minutos — cotiza a $58,000. San Pedro tiene la mejor calidad de vida de Latinoamérica y eso no va a cambiar. Pero la zona BBVA está apostando a que la infraestructura prometida llegue. Si llega, ese descuento del 45% es una ganga. Si no llega, era advertencia.

Fibra MTY acaba de levantar $500M en una sola operación. El dinero institucional ya apostó. La pregunta es si tú vas a entrar al precio de hoy o al de después.

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Investigación · Santa Fe, abril 2026

1 de cada 4 oficinas en Santa Fe está vacía.
Y a nadie le sorprende.

Le preguntamos a 10 porteros de edificios corporativos en Santa Fe cómo se ve su día. No les pedimos datos. Les pedimos que nos contaran lo que ven.

“Antes no cabíamos en el elevador a las 9. Ahora a las 10 todavía está vacío.”

“El piso 14 lleva dos años sin nadie. A veces prendo las luces para que desde afuera se vea ocupado.”

“Antes pedían Ubers a las 8 de la noche porque no acababan. Ahora a las 3 ya no hay nadie.”

No son anécdotas. Son síntomas.

Los números que nadie quiere leer

Santa Fe tiene 27% de vacancia en oficinas. Casi el doble del promedio de CDMX (17.6%). Mientras Polanco opera al 88%, Reforma al 89% y Lomas al 88% — Santa Fe tiene 1 de cada 4 oficinas vacías. Eso son aproximadamente 400,000 metros cuadrados sin nadie adentro. Para que lo visualices: 56 canchas de fútbol de espacio corporativo con las luces apagadas.

La renta bajó a $21 USD/m². Polanco cobra $25. Lomas $27. Y aun así, los inquilinos prefieren pagar más con tal de no ir a Santa Fe.

Vacancia de oficinas por corredor — Santa Fe 27% vs Polanco 12%, Reforma 11%

¿Qué mató a Santa Fe?

No fue una cosa. Fueron tres al mismo tiempo.

1. El COVID cambió las reglas. Santa Fe fue diseñado para que 70,000 personas llegaran todos los días a sentarse en una silla. Cuando descubrieron que podían hacer lo mismo desde su casa, el modelo se rompió. El 60-70% de las empresas en CDMX adoptaron esquemas híbridos. Santa Fe — donde no hay nada más que oficinas y un centro comercial — fue la primera víctima.

2. La Gen Z no quiere ir. 7 de cada 10 candidatos abandonan el proceso de reclutamiento cuando se enteran de que el puesto es presencial en Santa Fe. No es flojera — es aritmética. El traslado desde Napoles toma una hora. Desde el Estado de México, hora y media. Costo diario: $134 pesos. Eso son $2,680 al mes que salen de un salario que ya no alcanza. Las empresas que insisten en Santa Fe presencial están perdiendo talento.

3. Los grandes se fueron. Stellantis abandonó 16,000 m². Oracle cerró operaciones con 500 empleados y se movió a Polanco. Mercado Libre y TikTok eligieron otras sedes. Cuando las marcas que anclan un corredor se van, los que se quedan pagan las consecuencias.

El tren que llegó 6 años tarde

El Tren Interurbano México-Toluca — la última esperanza de Santa Fe — inauguró su estación en febrero de 2026. Debería haber llegado en 2019. Siete años de retraso y sobrecostos multimillonarios después, finalmente conecta Santa Fe con el Metro Observatorio.

Los primeros números: 5,900 personas al día usan la estación. Santa Fe recibía 70,000 trabajadores diarios antes del COVID. Hoy, con 27% de vacancia y modelos híbridos, son más como 40,000. El tren mueve al 15%. No es nada.

CBRE proyecta que la demanda de oficinas podría subir de 5% a 10-15% en el primer semestre. Pero su propio VP Senior lo dice sin filtro: el problema no es llegar a Santa Fe. Es moverse DENTRO de Santa Fe. Cuadras kilométricas, cruces peatonales inexistentes, banquetas que no fueron diseñadas para caminar.

Un portero nos lo dijo mejor que cualquier analista: “El tren te deja aquí. Pero de aquí a tu oficina hay que agarrar pesero.”

¿Y si ya no son oficinas?

El gobierno de CDMX lo intentó. En 2022 publicó lineamientos para reconvertir oficinas vacías en vivienda. 11 colonias de Álvaro Obregón y Cuajimalpa. Podías conservar 40% como oficina. Prohibido Airbnb. Beneficios fiscales.

El programa expiró en diciembre de 2024. No se renovó. No hay evidencia de reconversiones masivas. Los 400,000 m² siguen vacíos.

¿Por qué no se reconvirtió? Porque convertir una torre de oficinas en departamentos es carísimo. La estructura, la plomería, la ventilación, los elevadores — nada fue diseñado para que alguien viva ahí. Los números no dan. Y los desarrolladores lo saben.

Lo que los porteros ven y los analistas no

“Los restaurantes de abajo cerraron tres. Abrió un Oxxo.”

“Antes el estacionamiento se llenaba a las 8. Ahora sobran dos pisos todo el día.”

“Hay un piso que lo usan solo para juntas. Vienen martes y jueves. Los otros cinco días pagan renta por nada.”

“La gente que sí viene ya no se queda a comer. Llegan, hacen lo suyo y se van. Antes había música después de las 7. Ahora solo nos quedamos yo y Carmelita.”

Santa Fe pierde $8.5 millones de dólares al mes en rentas no cobradas. Eso es $102 millones al año. Dinero que se evapora en pisos vacíos con luces apagadas.

La pregunta que nadie quiere contestar

Santa Fe fue diseñado en los 90s como el futuro corporativo de México. Un lugar donde las empresas ponían su bandera de cristal y acero. Pero ese futuro asumía que la gente iba a seguir yendo a la oficina cinco días a la semana, para siempre.

Ese futuro ya no existe.

La vacancia de Polanco es 12%. La de Reforma es 11%. La de Santa Fe es 27%. La diferencia no es coyuntural. Es estructural. Polanco y Reforma tienen restaurantes, cultura, metro, vida. Santa Fe tiene un centro comercial, un tren que llegó 6 años tarde y una universidad cuyos alumnos gastan más en Uber al mes que lo que cuesta la renta en Doctores.

Si tienes oficina en Santa Fe y tu inquilino no ha renegociado, va a renegociar. Si estás pensando en comprar oficina en Santa Fe porque “está barato,” pregúntate por qué está barato. Las cosas baratas a veces salen caras.

$8.5M USD

En rentas no cobradas. Cada mes. Pisos vacíos con las luces apagadas en el corredor corporativo más caro de México. Eso son $102 millones de dólares al año que se evaporan.

La vacancia de Santa Fe no es un problema de precio. Es un problema de propósito. Un corredor diseñado para un mundo que ya no existe.

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El portero y Carmelita — solos en el lobby de Santa Fe
Flujos de inversión · Abril 2026

El dinero grande ya decidió. ¿Tú?

Mientras tú lees esto, alguien con más dinero que tú ya firmó. Los fondos institucionales no publican tweets preguntando si es buen momento. Mueven el dinero y el mercado se entera después.

Esto es lo que pasó en 90 días:

FIBRAs: la apuesta silenciosa

Fibra MTY levantó $500 millones de dólares en una sola operación el 11 de marzo. 638 millones de certificados a $13.50. Hoy cotiza a $15.50. Rendimiento: 8.27%. Distribuye mensualmente — la única FIBRA que lo hace. Contratos en dólares, indexados a inflación, inquilinos de primer nivel. Los inversionistas se pelearon por entrar.

Fibra UNO cotiza en $28-29. Dividendo: 8.1%. Más de 510 propiedades. El gigante que siempre está ahí.

El sector FIBRA creció 28.83% en 2025 según S&P. Cuatro FIBRAs entraron al Yearbook de Sustentabilidad (Danhos, MTY, UNO, Prologis). El dinero institucional extranjero con mandato ESG ahora compra México sin justificarse ante su comité.

Nearshoring: los números que no mienten

Thor Urbana: $3,400M comprometidos para Nuevo León. GM: $1,000M. Solo en enero: $5,800 millones de dólares en inversiones industriales anunciadas.

El capital privado también se mueve

No solo son los fondos. El empresario privado mexicano también está moviendo fichas. Las preventas en San Pedro Garza García se agotan en días. Querétaro recibe familias de CDMX que venden un depa de 70m² en la Roma y compran una casa de 200m² con jardín. Mérida sigue atrayendo capital de retiro.

La inversión promedio del comprador individual en México es de $3.5 a $6 millones de pesos. No es dinero institucional. Es el dentista de Polanco, el abogado de Monterrey, el empresario de Guadalajara. Gente que lee este tipo de revista.

Si estás esperando a que “baje,” estás compitiendo contra fondos que manejan miles de millones y que ya decidieron que no va a bajar.
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Investigación · Abril 2026

¿Por qué no puedes comprar casa a los 30?

No es el avocado toast. Es que tu papá compró su casa con 4 años de sueldo. Tú necesitas 24. Mismo país, distinta matemática.

Ana tiene 29 años. Trabaja en una consultora en Polanco. Gana $20,000 al mes — más que el 85% de los mexicanos de su edad. Tiene título universitario, cero deudas, y un historial crediticio limpio. Hace todo bien.

Ana quiere comprar un departamento. Nada loco. Dos recámaras, 65 metros cuadrados, en una colonia decente de CDMX. No Polanco. No Roma. Algo como Narvarte o Portales.

Precio: $3.5 millones de pesos.

Ana saca la calculadora. Y ahí empieza la pesadilla.

La aritmética imposible

Enganche: Los bancos piden 10-20%. El 10% de $3.5M son $350,000 pesos. Ana ahorra $3,500 al mes — después de renta, comida, transporte, el gimnasio que usa tres veces al año, y Netflix. A ese ritmo, juntar el enganche le toma casi 9 años. Va a tener 40 años cuando pise el banco.

La hipoteca: Con tasa del 10.5% a 20 años — que es lo que le van a ofrecer — la mensualidad es de $31,500. Eso es el 157% de su sueldo. No califica. Necesitaría ganar $90,000 al mes para que el banco le diga que sí a su nuevo departamento.

El costo total: Por cada millón que pide prestado, termina pagando $2.1 millones. Un depa de $3.5M con enganche del 10% termina costando $6.6 millones de pesos. Casi el doble.

Ana cierra la calculadora. Abre Instagram. Alguien de su generación acaba de postear las llaves de su depa nuevo. Ana empieza a resentir a su jefe. Nadie le dijo que los papás pusieron el enganche.

El sistema que nadie diseñó para ti

Infonavit — el organismo que existe literalmente para darle vivienda a los trabajadores — da un crédito máximo de $2.5 millones. No alcanza para un departamento promedio en CDMX. El instrumento creado para resolver el problema ya no puede resolverlo.

55% de los mexicanos trabajan en la informalidad. Sin recibo de nómina, no existes para el banco. No importa cuánto ganes en efectivo. No importa que nunca hayas fallado un pago. El sistema te necesita formal. Tú necesitas comer.

La edad promedio de compra de primera vivienda en México pasó de 35 a 41 años en una década. En Colombia es 32. En Chile es 34. En Estados Unidos es 36. México va para atrás.

La comparación que duele

En España compras tu primera casa a la misma edad que en México. Pero con tasa de 3%. Con el sueldo de Ana, compraría a los 41 pero con tasa del 11%. La diferencia en una hipoteca de $3 millones: $1.2 millones de pesos que se van en intereses. Mismo sueño, triple el costo.

En Estados Unidos, la relación precio/ingreso es de 5 a 7 veces tu salario anual. En CDMX es de 14 a 16 veces. Para comprar un depa promedio en la ciudad necesitas 24 años de tu salario íntegro. Sin comer. Sin respirar. Sin vivir.

Y aquí viene lo que nadie dice en los foros de finanzas personales: los precios de vivienda en México subieron 65% en 10 años. Los salarios subieron 20%. La brecha no se está cerrando. Se está abriendo.

La generación arrimada

Según INEGI, el 45% de los mexicanos entre 25 y 35 años vive en casa de sus padres o familiares. No es flojera. No es falta de ambición. Es que la alternativa es destinar el 40% de tu sueldo a una renta que no construye nada.

Ana vive con su mamá en Coyoacán. No porque quiera. Porque si renta un depa de dos recámaras en Narvarte — $16,000 al mes — le quedan $4,000 para vivir. Y si renta, nunca junta el enganche. Es una trampa sin salida.

Sus amigas que sí compraron tienen algo en común: padres que pusieron entre $200,000 y $500,000 de enganche. En México, comprar casa antes de los 35 no es un logro individual. Es un privilegio familiar.

Lo que nadie te dice en el podcast de finanzas personales

“Ahorra el 30% de tu sueldo.” Ana lo intenta. Con $20,000 de sueldo, el 30% son $6,000. Junta el enganche en 5 años. Pero durante esos 5 años, el depa que hoy cuesta $3.5M va a costar $4.5M si los precios siguen subiendo al mismo ritmo. Correr detrás de un tren que acelera.

“Compra en las afueras.” Tecamac, Huehuetoca, Zumpango. $800,000 pesos. Sí alcanza. Pero el traslado a Santa Fe es de 3 horas. Ida. Ana no quiere vivir en un lugar donde su única relación con la ciudad es un microbús a las 5 de la mañana.

“Invierte en vez de comprar.” El consejo del privilegiado que ya tiene dónde vivir. Cuando no tienes casa, invertir es un lujo. Primero necesitas un techo.

¿De quién es culpa?

De los bancos. Cinco bancos controlan el 80% del crédito hipotecario en México. Cuatro son extranjeros. No compiten entre sí porque no tienen que hacerlo. El spread entre la tasa de Banxico (6.75%) y lo que te cobran de hipoteca (10.5-11.8%) es de 4 a 5 puntos. En Colombia es 2. En Chile es 2. En España es 1. Esos 4 puntos son la diferencia entre que Ana compre o no compre. Y son ganancia pura del banco.

De Infonavit. Creado en 1972. Mismo modelo 54 años después. Crédito máximo: $2.5 millones — no alcanza para un depa promedio en CDMX. “Infonavit para Todos” ofrece $500,000 cuando el problema es de $3.5 millones.

Del gobierno. Colombia creó Mi Casa Ya — subsidio al enganche para jóvenes. Chile creó subsidio habitacional. Brasil creó Minha Casa Minha Vida. Tres países más pobres que México que decidieron hacer de la vivienda joven una prioridad política. México no creó subsidios al enganche. No reguló los márgenes bancarios. No incentivó construcción de vivienda media en zonas céntricas. No formalizó la economía en 30 años.

No es el avocado toast. No es que no ahorres. Es que cinco bancos se quedan con 4 puntos de margen, Infonavit no ha innovado desde los 70, y el gobierno nunca hizo de tu casa una prioridad. Tres países más pobres que México sí encontraron la manera. México no.

Ana tiene 29 años. Hace todo bien. Y no puede comprar casa. No porque sea irresponsable. Porque el país diseñó un sistema de vivienda para una economía que ya no existe.

Igual que Santa Fe.

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Ana mira Instagram desde su cuarto en casa de su mamá — 847 likes en las llaves del depa nuevo
Contracultura · Abril 2026

La Generación E(xpat): ¿libertad o fuga?

1 de cada 4 jóvenes planea irse de su país. La psicología tiene un nombre para esto. No es bonito.

En Alcohólicos Anónimos lo llaman “the geographic cure” — la cura geográfica. Es la creencia de que si te mudas a otra ciudad, tus problemas se quedan atrás. Cambias de código postal y todo mejora. El trabajo que odias. La ex que te cortó. La versión de ti mismo que no te gusta.

Los terapeutas lo explican sin rodeos: de lo que estás huyendo es de ti mismo. Y a donde vayas, te llevas contigo.

Ahora ponle Wi-Fi a esa idea. Dale un ring light, una cuenta de TikTok, y un vuelo de $2,000 pesos a CDMX.

Tienes a la Generación E(xpat).

Toño — el señor que vendía tortas en la Roma desde 1998 — le llama gentrificación. Él cerró. En su local ahora hay un speakeasy con mezcal de $280 pesos que se llama algo en japonés.

Toño no tiene TikTok. El algoritmo no recomendaría su historia.

Los números de la fuga

Deloitte encuestó a 23,000 jóvenes en 44 países. 1 de cada 4 planea dejar su país en los próximos 5 años. El 87% quiere hacerlo como nómada digital. El 39% dice sentirse “atrapado” donde vive.

169 millones de Gen Z viven en Latinoamérica. Son el 25% de la población. Para 2030 serán el 34%.

El argentino que se mudó a la Condesa. El venezolano en la Roma. El colombiano en Santiago. El gringo en Tulum. Todos dicen lo mismo: “Aquí puedo ser quien realmente soy.”

La pregunta es: ¿quién eres realmente? ¿O solo eres alguien que todavía no se aburre del lugar nuevo?

Libertad, libertinaje o huida

Hay tres teorías sobre por qué una generación entera quiere irse.

La versión romántica: Es libertad. Por primera vez en la historia, un joven de 25 años puede ganar en dólares desde su laptop en una cafetería de Medellín. No necesita oficina, no necesita jefe local, no necesita visa de trabajo. Tiene independencia económica digital. Elige dónde vive. Eso es progreso.

La versión incómoda: Es huida. El estudio “Alone on the Road” — publicado en 2025 en una de las revistas académicas más citadas en comunicación — encontró que la soledad es el problema #1 de los nómadas digitales. 1 de cada 5 lo reporta.

La fatiga de viaje es el #2. Los investigadores documentaron que los nómadas priorizan el estilo de vida sobre relaciones románticas, rechazan carreras corporativas, y evitan el modelo de vida conservador y familiar.

Suena a libertad. Pero también suena a miedo al compromiso con subtítulos en inglés.

La versión oscura: Es ego. Las redes sociales crearon una economía donde tu vida es tu producto. El departamento con terraza en la Condesa no es un hogar — es un set de filmación. La foto con el mezcal artesanal en Oaxaca no es un viaje — es contenido. Es llenar el hueco del orgullo a base de likes. Como si el mezcal fuera poco, tiene que ser “de pechuga, de un maestro mezcalero en Matatlan.” No lo estás tomando. Lo estás publicando.

Mudarte a otro país no es una decisión de vida — es un rebrand personal.

¿A cuántos influencers de “vida en México” les has visto mostrar el día que extrañan a su mamá? ¿El día que no tienen con quién cenar un martes? ¿El día que descubren que la soledad se siente igual en la Roma que en Michigan?

Lo que dice la psicología

Un estudio sobre identidad y migración publicado en el British Journal of Social Psychology encontró que el 35% de los expats dice que su sentido de identidad cambió después de mudarse. El 40% dice que sus prioridades cambiaron.

Eso suena positivo. Hasta que lees la otra parte: la pérdida de identidad es uno de los principales desafíos de vivir en otro país, y está vinculada a aislamiento, soledad y desconexión.

Los psicólogos que trabajan con expats describen un patrón: los primeros 6 meses son euforia. Todo es nuevo. El clima. La comida. La gente. Los matches en Tinder son de otro país — eso solo ya se siente como progreso.

Después vienen los meses 7 al 18. La euforia baja. El barrio ya no es exótico — es tu barrio. Pero no tienes las redes que tenías en casa. No tienes el amigo que te conoce desde los 15. No tienes a la tía que te invita a comer el domingo. Tienes roommates de coworking que se van cada 3 meses y mujeres que siguen “fluyendo” de una relación seria.

Y después viene la pregunta que ningún TikTok responde: ¿me fui porque quería algo nuevo — o porque no soportaba lo que tenía?

La ex, la reputación y el aburrimiento

Hablemos de las razones que nadie pone en la encuesta de Deloitte.

La ex le cortó. No es broma. Pregúntale a cualquier nómada digital qué pasó 6 meses antes de su primer vuelo. Una cantidad sorprendente te va a decir que terminó una relación. Mudarte a Bali o CDMX después de un breakup es la versión millennial de cortarte el pelo — pero con visa de turista.

Mala reputación. En tu ciudad todos saben quién eres. Tu historial está escrito. En un país nuevo, nadie sabe nada. Puedes ser quien quieras. Es un reset social. Eso es atractivo si eres ambicioso. Es peligroso si lo que estás reseteando son las consecuencias de tus decisiones.

Aburrimiento existencial. La más honesta de todas. El trabajo remoto eliminó el pretexto de ir a la oficina. La pandemia normalizó quedarte en casa. Y un día te despertaste y te diste cuenta de que conoces cada grieta de tu techo. Necesitas estímulo. Necesitas novedad. Necesitas dopamina. Y un vuelo de $3,000 pesos es más barato que seis meses de terapia. Aunque probablemente necesitas ambos.

¿Raíces o cadenas?

Hay algo más profundo debajo de todo esto. Algo que toca una pregunta que Latinoamérica no quiere hacerse.

Si una generación entera siente que sus raíces no son dignas de su personalidad — que el lugar donde nacieron es demasiado chico, demasiado lento, demasiado roto para la persona que creen ser — ¿qué dice eso del lugar? ¿O qué dice eso de la persona?

“Dios está en todas partes, pero hace content en la Condesa.”

Tal vez el Gen Z que se muda a México no está eligiendo libertad. Está eligiendo no elegir. No comprometerse con un lugar, una persona, una carrera. Mantener todas las puertas abiertas es cómodo — pero también es una forma muy elegante de no entrar a ningún cuarto.

O tal vez — y esta es la posibilidad que los artículos de psicología no cubren (pero a nosotros sí nos gusta cubrirnos) — tal vez tienen razón. Tal vez las raíces son un concepto del siglo XX y ellos ya viven en el XXI. Tal vez el compromiso con un lugar es tan anticuado como el matrimonio por conveniencia. Tal vez la identidad ya no se construye con un código postal sino con una conexión a internet.

MASA no tiene la respuesta. Pero sí tiene una observación: las rentas en Roma Norte subieron 60% en tres años. Eso no lo hizo la inflación mexicana. Lo hicieron 190,000 personas buscando reinventarse con terraza y café de especialidad. Y mientras esa búsqueda continúe, el mapa inmobiliario de Latinoamérica se va a seguir redibujando — no por economía, sino por psicología.

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Boarding Pass — Generación Expat: 190,107 extranjeros en CDMX, 1 de cada 4 jóvenes planea irse
Autopsia · Abril 2026

Homex: el fraude de $3,300 millones que se descubrió desde el espacio

Fingieron construir 100,000 casas. Las vendieron en papel. Los satélites vieron tierra baldía. Y el fundador era amigo de Peña Nieto desde la universidad.

El Paciente

Nombre: Desarrolladora Homex, S.A.B. de C.V.
Origen: Culiacán, Sinaloa. Fundada en 1989.
Fundador: Eustaquio de Nicolás.
En su mejor momento: Valuada en $3,000 millones USD. Cotizaba en la Bolsa de Nueva York. La segunda constructora más grande de México.
Diagnóstico: Muerta.

La promesa

Casas para millones de mexicanos. Vivienda de interés social financiada por INFONAVIT. El sueño de la casa propia hecho realidad para la clase trabajadora.

Homex llegó a construir en todo el país. Cotizó en la bolsa de Nueva York. Los De Nicolás eran portada de revistas de negocios. Eustaquio era “el visionario sinaloense que le daba techo a México.”

Lo que no salía en las revistas: Eustaquio y Enrique Peña Nieto eran amigos desde la Universidad Panamericana. Compartían dormitorio. Jugaban golf juntos. En 2007, De Nicolás invitó a Peña Nieto y su familia a su yate.

Cuando Peña llegó a la presidencia en diciembre de 2012, Homex ya tenía al amigo correcto en la silla correcta.

Los síntomas

2010-2012. Homex reporta ventas récord. Miles de casas cada trimestre en Guanajuato, Sinaloa, Baja California. Los números se ven demasiado bien. Wall Street aplaude.

Pero en el terreno, algo no cuadraba.

El modelo de Homex funcionaba así: compraban terrenos baratos en zonas remotas, construían miles de casas de interés social, y las vendían al precio que INFONAVIT permitía. Los márgenes dependían de una cosa: que los municipios pusieran la infraestructura. Agua. Drenaje. Luz. Caminos. Escuelas.

Eso era responsabilidad del gobierno municipal. Y los municipios en esos años eran PRI. El mismo partido de Peña Nieto. El mismo partido del amigo de Eustaquio.

A Eustaquio se le olvidó algo sobre las relaciones políticas en México: tú pagas — y a veces no cobras.

Homex transfirió millones a la familia del presidente. Pero los municipios priistas nunca pusieron los servicios. Las casas se entregaban en medio de la nada. Sin agua. Sin transporte. A 40 kilómetros del empleo más cercano. Los compradores las abandonaban. ¿Para qué quieres una casa donde no puedes vivir?

Guanajuato hoy tiene 313,437 viviendas abandonadas. No por un terremoto. No por una guerra. Por un modelo de negocio que dependía de la política. El problema de hacer fila para cobrar favores es que siempre hay 10 antes que tú — y el presupuesto se acaba en el tercero.

Los costos de infraestructura que Homex nunca presupuestó — porque esperaba que llegaran gratis, cortesía de las “relaciones políticas” — se comieron los márgenes. Y cuando los márgenes desaparecieron, la solución racional habría sido construir menos, construir mejor, en mejores ubicaciones.

La solución de Eustaquio fue otra: inventar casas.

2014. Homex se declara en quiebra.

2017. La SEC — el regulador bursátil de Estados Unidos, donde Homex cotizaba — presenta cargos formales. Y aquí es donde la historia se vuelve película.

Causa de muerte

1. El fraude que se vio desde el espacio

La SEC usó imágenes satelitales de alta resolución para comparar lo que Homex reportaba con lo que existía en el terreno.

Homex dijo que para finales de 2011, un desarrollo en Guanajuato tenía todas las casas construidas y vendidas. Los satélites — fotografiados en marzo de 2012 — mostraron que decenas de miles de esas casas eran “nothing but bare soil.” Tierra. Nada.

Los números del fraude: Homex infló el número de casas vendidas en 317%. Infló sus ingresos en 355%. Eso es $3,300 millones de dólares que nunca existieron.

Crearon un segundo juego de libros contables falsos. Registraron ventas de más de 100,000 casas que nunca se construyeron ni se vendieron. Inversionistas en Estados Unidos metieron cientos de millones de dólares reales en una empresa que vendía casas imaginarias.

2. El amigo del presidente

Durante el primer año de Peña como presidente (diciembre 2012 a diciembre 2013), Homex transfirió recursos a la madre y hermanos de Peña Nieto. Contralinea documentó transferencias de $38 millones de pesos de Eustaquio de Nicolás a la cuenta de la madre de Peña Nieto. En total, se documentaron $273 mil millones de pesos en movimientos.

Homex recibió decenas de contratos de obra pública durante el sexenio. Eustaquio era descrito como el “especialista en relaciones políticas” de la empresa. Su talento no era construir casas — era construir relaciones.

3. El final

Multa de la SEC a Eustaquio de Nicolás: $12.4 millones de dólares.

Eustaquio fue arrestado en Guadalajara por fraude a Bancomext. Le dieron prisión domiciliaria. Salió en diciembre de 2023.

La lección

En Guanajuato hay 313,437 viviendas abandonadas. En la colonia Brisas del Campestre en León — un desarrollo de Homex — María lleva 7 años viendo cómo sus vecinos se van. Las casas están quemadas. No hay alumbrado. La policía no entra. INFONAVIT no reubica a nadie.

Carla compró su casa con Homex. Le prometieron servicios completos. Vive en un desarrollo sin terminar.

Ellas no aparecen en los reportes de la SEC. No tienen abogados en Nueva York. No reciben multas de $12 millones. Reciben casas sin agua.

Homex no es historia. Es una advertencia.

La próxima vez que un desarrollador te diga que “ya tiene los permisos arreglados”, acuérdate de Eustaquio. Él también los tenía. Su amigo era el presidente.

Señales de alarma

Si el desarrollador vende a precios que no reflejan los costos actuales de construcción — corre. Si el desarrollo está en una zona remota sin infraestructura pública confirmada — corre. Si la empresa ha cambiado de razón social en los últimos 3 años — corre más rápido. Si no hay avance de obra visible pero ya piden pagos de preventa — corre y no voltees. Si las fechas de entrega se mueven sin explicación — ya sabes cómo termina esta historia. — MASA

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El Terreno · Abril 2026

La varilla no miente

La semana pasada fui a ver una obra en El Marqués. Nave industrial. 12,000 metros cuadrados. El tipo de proyecto que hace dos años se entregaba en 9 meses y ya tenía inquilino antes de poner el último tornillo.

El maestro de obra estaba sentado en una cubeta volteada, comiendo un tamal. Le pregunté cómo iba.

“Pues ahí, ingeniero. Llevamos tres semanas esperando la varilla.”

Tres semanas. Antes esperabas tres días.

Le pregunté por qué. Se rio. “Porque el proveedor me cotizó un precio el lunes y el viernes ya era otro. Le dije que me respetara el precio. Me dijo que no podía. Que él tampoco sabe a cuánto le va a llegar la siguiente carga.”

Eso es lo que se siente cuando los aranceles, la guerra y la política arancelaria llegan al piso de la obra. No son gráficas. No son porcentajes. Son tres semanas sin varilla y un maestro de obra comiendo tamal en una cubeta.

Caminé la obra. El casco está listo. Los muros van. Pero la estructura de acero — la columna vertebral del edificio — está a medias. No porque no sepan hacerla. Porque no tienen con qué.

Le pregunté al desarrollador — un tipo que lleva 15 años construyendo en Querétaro — si había ajustado su precio de venta. Me miró como si le hubiera preguntado si le gusta pagar impuestos.

“Si subo el precio, pierdo al inquilino. Si no lo subo, pierdo dinero. Dime tú qué hago.”

No le dije nada. Porque no hay respuesta fácil. Y cualquiera que te diga que la tiene no ha caminado una obra en abril de 2026.

Lo que sí le dije es lo que le digo a cualquiera que me pregunta: ve a ver la obra. No el render. No el brochure. No el PowerPoint con la tasa de capitalización proyectada. Ve a la obra. Habla con el maestro. Pregúntale cuánto tardó la última entrega de material. Pregúntale si le han cambiado el precio a medio proyecto.

La varilla no miente. Los renders sí.

En 10 años caminando obras en México he aprendido una cosa: cuando el maestro de obra está preocupado, tú deberías estar preocupado. Y esta semana, en El Marqués, el maestro estaba preocupado.

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Grab Bag

Meme: ¿Y los KVAs? — broker sudando, infraestructura de clase mundial excepto la luz

Indicadores

Indicador Valor actual vs mes anterior vs año anterior
Tasa Banxico 6.75% ▼ 25 bps ▼ 450 bps
Tasa hipotecaria promedio ~11.2% → estable ▼ ~50 bps
Tipo de cambio USD/MXN $17.79 → estable ▼ ~2%
Inflación general 4.63% ▲ 0.12% ▼ ~30 bps
UDI $8.8125 ▲ 0.3% ▲ 3.8%
Barril Brent (USD) $94.50 ▼ 20% (tregua Irán) ▲ ~18%
Precio/m² Bajío industrial $5.19-$6.34 USD/m²/mes → estable ▲ ~8%
Precio/m² CDMX residencial $51,661 MXN → estable ▲ 5.2%
Precio/m² MTY residencial $99,867 MXN (S.Pedro) ▲ 2.1% ▲ 12%
Vacancia Bajío industrial 5.65% ▲ 0.3 pp ▲ 0.5 pp
Vacancia CDMX oficinas 15.2% ▼ 0.8 pp ▼ 2.4 pp
Vacancia Santa Fe oficinas 27% → estable ▼ 1.5 pp
Cap rate CDMX residencial 6.0-6.5% → estable → estable
Cap rate MTY residencial 6.4% (prom) / 8%+ (accesible) → estable → estable
Absorción industrial Bajío 110,000 m² (ene 2026) ▲ 6% ▲ 22%
FIBRA UNO (FUNO11) $29.49 MXN → estable ▲ 28.83% (sector)
FIBRA MTY (FMTY14) $14.30 MXN ▼ 7.8% ▲ 35.6%
Varilla (ton) $19,000-$21,000 MXN ▲ ~15% ▲ ~20%
Cemento (ton) $4,988 MXN ▲ ~8% ▲ ~11%
Índice SHF vivienda +8.7% anual ▲ 0.2% ▲ 8.7%
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